Piezas que se negaban a encajar
El sueño se negó a llegar aquella noche.
Había despedido a los guardias. Terminado los informes que esperaban sobre mi escritorio. Firmado documentos que requerían mi aprobación. Asistido a reuniones que deberían haber ocupado mis pensamientos.
Nada de eso funcionó.
Mi oficina permanecía en silencio, excepto por el ocasional crepitar de la chimenea que ardía junto a la pared del fondo. Afuera, la casa de la manada ya se había sumido en la quietud. La mayoría de l