Esa tarde, el ambiente dentro de la majestuosa residencia de la familia Vane se sentía sorprendentemente sereno.
Jesslyn estaba sentada sobre la gruesa alfombra de pelo en el centro de la sala familiar, completamente inmersa en su propio mundo rodeada de su nueva colección de muñecas. De vez en cuando, la risa cristalina de la niña estallaba mientras interpretaba diálogos entre sus juguetes, una escena que hacía imposible para Harper contener la suave curva de sonrisa en sus labios.
Al menos po