Te ves absolutamente impresionante, mi amor.
Todos estaban ansiosos por descubrir qué se subastaría hoy. Pero había una pieza en particular que atraía la atención de muchos: el Ojo del Océano. Era una pieza conocida por muchísimos coleccionistas.
Mientras tanto, en la gran casa de subastas, Avery y su madre entraron en el opulento salón, con sus elegantes vestidos ondeando a cada paso. Tras ellas, el padre de Avery, William Jackson, se erguía majestuoso y majestuoso, inspirando respeto entre todos los presentes. La propia Avery lucía un i