El altar había sido montado frente a la cripta familiar, en el interior del bosque, hogar ancestral de los lobos, y lugar donde los hijos de la luna iban al encuentro con la muerte.
Lo había hecho él mismo, con la espalda llena de los símbolos de la muerte, del dolor y del luto. Alecksei y Alistair le ayudaron, como era el ritual, que indicaba que el heredero y los alfas de la familia prepararan el sendero hacia la eternidad en el más allá, para el difunto Lobo Negro.
Tres noches de duelo y t