Advertencia: contenido sexual explícito.
Apenas se separaron cuando Alecksander la depositó en la cama que tantas noches habían compartido ya. Fue sobre ella dos respiraciones después para continuar besándola. El cuerpo de Regina se encendía en llamas con aquel hombre fuerte y poderoso sobre ella. Gimió cuando Alecksander dejó su boca y descendió por el mentón hasta su cuello, mientras sus grandes manos le recorrían las caderas y los costados.
Aprovechando la abertura de su camisa desabrochada