16: Una mujer tan hermosa.
Elian.
Una vez mi hermana pequeña me dijo, mientras ella estaba hirviendo por una fiebre causada por durar mucho tiempo en la piscina, que mis abrazos se sentían “como si un oso panda cubierto de lana y algodón tibio te cubriera en las noches de frío”, y desde entonces tengo fe en eso.
Así que cuando dejo de abrazar a la mujer con olor a frutos secos, canela y verano, le señalo mi bici.
—Sube.
—¿Qué, estás loco? Tengo mi auto allí…
El día que nos conocimos, poco antes de subir al taxi, me