17: Ámbar y yo.
Elian.
—No me digas que ocurrirá una de esas escenas clichés en donde uno de los protagonistas por no saber patinar hace que ambos se caigan, uno encima del otro, se vean a los ojos y…
—¿Se besen? —cuestiono sosteniéndome bien con ambas manos del tubo, viendo de reojo a la mujer sonrojarse un poco.
—¿Te gustaría?
—Al parecer a ti no.
—¿Qué? ¿Por qué? —se escucha ofendida.
Rio nervioso y no solo porque siento que no puedo mantener el equilibrio en serio.
—¡Ah! ¿Entonces sí quieres?
—No estamos h