151: Un paso a la vez.
Ian.
—Ya veo que no has cambiado nada y solo intentas manipular a la pobre Ámbar. A veces pienso que tienes cerebro de animal —le digo a mi hermano, y ayudo a Ronett a levantarse—. Aunque pensándolo bien, un animal es más inteligente.
—¿Se encuentra todo bien?
El vigilante del edificio aparece mirando con sorpresa a mi hermano.
—Todos bien, oficial —habla Darwin tranquilo—. Es que no podían abrir la puerta.
—¿Cómo? —El gerente también aparece—. Todos tienen llaves, señorita Scott, ¿qué es lo qu