150: Por el bien de todos.
Ian
—¿Entonces está todo bien...? —cuestionaba hacia Ámbar por segunda vez en una hora.
Al momento de conseguirla en la heladería realmente me sorprendió. No esperaba que Darwin la dejase estar expuesta de esa forma, pero allí estaba ella, con una media sonrisa hablando después de que su hermano dijese que él sólo quería quedarse en la camioneta.
Pude darme cuenta del cambio de humor de su hermano después de nombrar a los Simmons; duró así otra hora más que estuvo también llena de más helados,