138: Adrián ha vuelto a consumir.
Ámbar.
Después de que Darwin se fue, le he suplicado a Sebastian una cosa: que busque a mi hermano.
No confío en Darwin, para nada. Mucho menos sabiendo que no he logrado convencerlo con lo que he hecho anoche, ni con el intento de esta mañana.
Darwin ya sabe quién es mi amante. Y el desespero que eso me genera me achica el pecho, me quema, y me hace sentir impotente.
Sebastian se ha dado cuenta de todo lo que pasa, y aunque pudo no confiar en mí dejándome aquí sola para buscar a mi hermano, lo