137: No te debo nada.
Ronett.
—No tenías que... —Gaspar echó al suelo todo lo que había en la mesita de vidrio, estaba borracho—. No debes estar en esto, Ronett, te has involucrado demasiado.
Me acerqué a él, con lágrimas en los ojos, sintiéndome sucia por haber hecho lo que hice con aquél contacto suyo, pero sin una pizca de arrepentimiento por sentir que teníamos fe, y que la fe lograría ejecutar acciones que hiciera desaparecer lo malo.
—Lo siento... amor, pero velo de esta forma. —Tomé su rostro rojo por la rabi