Capítulo 32: El desfile.
Horas más tarde…
Definitivamente la belleza, no le fue negada a Inmaculada lucía ésta vez, más radiante que cuando se casó con Ángel, ese vestido rojo se ajustó a la perfección en su cuerpo, su rostro se distingue más hermoso que nunca y sus enormes ojos verdes, se destacan con más brillo. Al salir, Ángel la esperaba en la puerta, no deja de contemplar lo bien que se veía Inmaculada.
—Definitivamente hicieron magias chicas, aunque mi esposa no necesita mucho arreglo—apunta Ángel ligeramente y l