Capítulo 76: La molestia por el engaño.
Jeremy desesperado, acude a su madre por ayuda, llega a la mansión y sube corriendo a su habitación:
—Mamá, ayúdame por favor—le suplica sin tapujos.
—¿Qué ocurre hijo?
—Estoy metido en otro problema.
—Jeremy por Dios.
—Mamá, te juro que esta vez será el último. Si me acuesto con otra mujer, la obligo a cuidarse.
—¡Jeremy!
—Es broma madre.
—Hijo por Dios, habla.
—Nació mi hija, es una niña hermosa y Kendra es una chiquilla malcriada y caprichosa. No quiere criarla y me tengo, que hacer