62⁵. Difícil de perdonar
—Sí, aunque es lo más sencillo que te puedas imaginar. En la infancia solían jugar en el lado del club, ¿recuerdas? Yo los veía a la distancia, esperando mi oportunidad. Un día Dominik cayó al lago por accidente, y quien lo rescató resultaste ser tú... Entonces cuando corriste por ayuda, yo me acerqué porque él ya había abierto los ojos y le dije que la ayuda estaba en camino. El resto es historia pero técnicamente...
—Esa fue la razón por la que se "enamoró" de ti —dedujo Beth—. Creaste un recu