4. Huyendo de la pasión
—Y-yo, sí... ¿Dijiste sexo?
Justamente la música en ese momento bajo un poco más y la persona a su lado rió por lo bajo. Estaba de espaldas y se sorprendió mirándolo. Regreso la mirada a Cleo rápidamente, avergonzada porque la hayan escuchado.
—Oh, sí, mucho sexo. Es un bar para concertar ese tipo de citas. ¿Cómo fue que terminaste acá? —ella se puso a atender a otro recién llegado.
Mientras tanto, Esme comenzó a hiperventilar. ¡ERA UN BAR PARA CONSEGUIR SEXO! ¿Qué carajos?
—Bueno... Es que par