32. La nueva y la ex
Aunque Esmeralda quería seguir dándole vueltas al asunto mentalmente, no pudo seguir esa línea de pensamiento, llegaron a la pequeña casita pintoresca, en medio de otras casas igual de normales.
Aquello la extraño, estaba ya acostumbrada a ver tantos lugares extravagantes y lujosos que sintió como un soplo de aire fresco volver a ver algo que casi le recordaba a su hogar; nada tecnológico, nada con materiales de punta o de última generación... Era humilde y lindísima. El chófer estacionó a un