33. Una mujer inteligente
Alistaír y Esmeralda esperaron unos segundos antes de volver a la sala de reuniones, ella con el rostro contraído por el coraje que le dieron las palabras de Sasha, como si hubiera tenido algo que ver en el pasado con ella.
«¿Habrían sido amantes en el pasado?», cuestionó ella en su mente. Era rarísimo que la odiase tanto pero haber sido amantes. ¿Qué habría pasado? Ciertamente Esme no lo sabía, habían ya muchísimas cosas que no sabía, que sentía muy en el fondo, él le estaba ocultando. Si era