Valentina también estaba embarazada. Había conocido a Tomás en una feria del libro, donde él daba una conferencia sobre literatura contemporánea. Había sido amor a primera vista, o al menos, a primera conversación. Tomás era profesor de literatura, un hombre amable, inteligente y con una sensibilidad que la había cautivado.
—Es un profesor —le había dicho Jimena cuando Valentina le presentó a su novio. —¿Un profesor? ¿Eso es todo? ¿No podrías haber encontrado a alguien con más ambición?
—Madre,