La alegría que siente Daniele por pasar el fin de semana con su hijo Dav es palpable. Cada momento junto a él es precioso, un refugio de la complejidad de su vida diaria y sus responsabilidades laborales, haciendo de lado todo su daño emocional.
Realmente la mejor terapia es su hijo, esas han sido las mejores sesiones desde que pasa tiempo a solas con él. La anticipación de un fin de semana familiar lleno de risas y nuevos recuerdos lo llena de una felicidad indescriptible.
Al llegar a casa, la