El Lugar que Nadie Ocupó.
Regresar al trabajo después de todo lo que había pasado se parecía menos a volver a una vida normal y más a entrar a un edificio que había sobrevivido a un incendio.
Las paredes seguían en pie, los pasillos conservaban la misma distribución, incluso el sonido de los ascensores era el mismo de antes, pero algo en el ambiente había cambiado de forma permanente, como si todos los que caminábamos por esos pisos supiéramos que una parte de la historia se había quemado y que lo único que quedaba era