Cruce.
No debería haber mirado.
No hay una razón clara para decir eso, pero es lo primero que pienso cuando lo veo. O, mejor dicho, cuando veo esa espalda. La línea de los hombros. La forma en que se inclina apenas hacia adelante, como si estuviera escuchando algo con atención medida.
Al principio no lo reconozco. Solo siento un tirón breve, casi físico, en el estómago. Una incomodidad que no logro ubicar.
Estamos caminando despacio. Nora habla de algo —no sabría decir qué— y yo asiento por inercia. M