Isla corrió con rapidez al escuchar los gritos, ella abrió la puerta con fuerza y se adentró a la habitación de su esposo. Verlo rojo por el dolor la alarmó.
Rápidamente, tomó las píldoras, un vaso de agua y se lo tendió para que se tomara el medicamento. Ella había tardado una media hora y ahora está demasiado asustada, no debió tardar tanto en ducharse.
Logan se tomó el medicamento y tiró el vaso en el piso, estaba furioso por aquel dolor que lo reduce a niveles patéticos, él siempre se sient