Isla sintió tanta rabia que los ojos le ardieron por las lágrimas, ella se empapó, lo esperó como una tonta y él estaba con esa mujer. ¿Por qué no llamarla? ¿Por qué no evitarle la humillación? ¿Acaso siempre la olvidaba cuando esa mujer estaba cerca? Ella no quería dudar de su marido, pero él no ayudaba a sus luchas internas con respecto a esa mujer que parece estar hasta en la sopa.
Al llegar a casa corrió directamente a su habitación para darse una ducha, deseó que sus hijos no estuvieran, p