Logan apretó a su mujer más a su cuerpo y aspiró el aroma de su pelo, Isla por su parte jadeó al sentir su dureza entre sus nalgas. Esos besos que repartió por sus hombros desnudos fueron deliciosos y hasta excitante.
―Buenos días, ángel. ―Besó su mejilla. ―¿Amaneciste bien? ―Isla quien había estado fingiendo que todo estaba bien, se giró para mirarlo a la cara.
El día que Gisel llamó a altas horas de la noche supuestamente era para disculparse directamente con ella, así que usó eso para fingir