—Mami. —Noah se acercó a su madre. —¿Te pasa algo? —Se interesó al verla tan pensativa. —No has reprendido a los chicos por ser tan escandalosos. —Isla miró a sus hijos jugar con los dinosaurios y río.
—No pasa nada, cielo. —Soltó el aire por la boca. —Es solo que me siento culpable. —Los ojos se le cristalizaron. —¿He sido una mala madre? —Noah abrió sus ojitos de par en par.
—Eres la mejor mami del mundo. —Noah tomó asiento para acomodarse. A pesar de su corta edad, es la mejor amiga de su ma