Henry se tensó. Sabía muy bien que esta conversación vendría en cuanto escuchó las palabras de esa atrevida doncella.
Nunca se imaginó que su vergonzoso secreto saldría así a la luz y menos delante de Eva, pero la miró de frente y decidió que ya era hora de hablar sobre este tema escabroso.
Ambos eran una pareja de adultos.
— Es cierto, yo, desde que comencé a tomar autonomía de mi cuerpo, he tenido deseos… sexuales, Eva – observaba todas las reacciones de su cara y ya se imaginaba por dónde an