Toda la herencia, según el testamento de los padres de Henry, al no haber herederos de la línea directa, pasaría a la beneficencia y otra pequeña parte a su esposa viuda, en el caso de tenerla y ¡sí que la tenía!
Se armó un revuelo total y cuando el médico llegó lo pasaron directo al cuarto de Henry que tenía muy mala pinta.
Grace estaba sudando frío, si algo le pasaba a su sobrino político, su marido los despellejaría vivos.
De hecho, rezaba porque Albert no se hubiese despertado por tanto rev