El bar a donde fuimos era genial, las luces me cegaron momentáneamente al principio, pero al adaptarme, sonreí al ver la barra, los adornos y la pista principal. Esperaba que fuese una gran noche, necesitaba divertirme.
Mis amigas pidieron sus respectivos tragos y yo hice lo mismo. Tomé un sorbo de whisky e hice una mueca de disgusto, no sabía cómo podían
beber eso, era horrible.
Miré a mi alrededor y una chica pelirroja parecía mirarme de forma poco amigable. Vi que se puso de pie, pero un