Rafael se levantó de su silla tan rápido que casi la tira. Quizás mucha gente estaba preocupada por el estado de Mateo en urgencias, pero para Rafael eso pasó a un segundo plano comparado con el miedo que le invadía.
La mente del joven doctor solo tenía un nombre: Lucía. Le pidió a su colega que vigilara la sala un momento y salió corriendo hacia las escaleras de emergencia. Su corazón latía a mil. Tenía que asegurarse de que la mujer a la que siempre había amado no estuviera herida, ni físic