Mundo de ficçãoIniciar sessãoAMBER PIERCE
—Esto está mal —dijo Jazmín desde el asiento trasero—. No debo salir de la casa, tengo muchas cosas que hacer, como limpiar y sacudir. Si el señor Harrington se entera…
—Tranquila, nadie le dirá… por lo menos no yo —dije relajada, detrás del volante, sintiéndome cada vez más tranquila con







