Mundo ficciónIniciar sesiónAMBER PIERCE
—No te entiendo, Amber, siempre te consideré una chica lista —dijo mi padre con ambas manos en el volante y la mirada fija en el camino, aunque todo estaba despejado. Ya era noche y estaba usando calles poco transitadas—. Me refiero a que el señor Guillan tiene mejor pinta que ese tal Harrington. ¿Nunca escuchaste su pésima reputación, no solo con las mujeres, sino en general?
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