ADA
—Mira ahora —Harper levantó un premio en alto—. Siéntate, Mono.
El cachorro hizo lo contrario, parándose en sus patas traseras e intentando agarrar el premio de la mano de Harper.
Nicole rio y se unió a mí en la mesa del rincón del desayuno. —Podría haber una mejor manera de enseñarle eso.
—Aprenderá —Harper le dio el premio a Mono de todos modos.
Envolví mis manos alrededor de la taza humeante de té y tomé un largo sorbo. Afuera, un auto tocó la bocina. Estábamos rodeados de actividad.