DYLAN
El cursor parpadeaba, la pantalla en blanco burlándose de mí.
Con un suspiro, me recosté en la silla. Con el puño contra la boca, busqué ideas en lo más profundo de mi mente.
— ¿Fresco pero no subido de tono? —mascullé mientras escribía. Luego fruncí el ceño, leyendo el eslogan que acababa de crear—. ¡Cristo!
¿Fresco pero no subido de tono? Esto era una cadena de restaurantes, no un club de striptease. ¿Podía hacerlo peor?
Apartándome del escritorio, me levanté y caminé hacia las vent