TYLER
Dos días. Ese fue el tiempo que estuvo Gail ausente antes de que me diera cuenta de que esto era todo.
Se había acabado. Ella se había ido para siempre.
No sé por qué me tomó tanto tiempo entenderlo. Tal vez porque seguía esperando que regresara a mí. Tal vez porque esperaba que llamara y me preguntara si la aceptaría, si podría recibirla de vuelta.
Mi respuesta habría sido sí, en un instante. Dios, extrañaba tenerla cerca. Extrañaba salir a citas tontas y hacer cosas triviales solo para