No había nada conservador ni ingenuo en el modo en que actuaba con el en este momento y mucho menos en la reacciones que estaba teniendo y provocando en el. El que se hallara tan relajada con su sensualidad y sexualidad era en sí mismo un acto de erotismo; los movimientos de su cuerpo contra el suyo tenían tanta fluidez que él creía ser ungido con un aceite cálido y aromático.
No había nada inhibido en los pequeños gemidos de placer que emitía a medida que la boca de Jye buscaba probar su nécta