Elena se sentía muy desolada.
En realidad, estos días de monotonía eran solo sus propias ilusiones. Silvio simplemente no confiaba en ella y nunca había considerado en serio tener una buena vida con ella.
—Sí, soy estúpida. ¡Solo por eso seguiré esperándote! Soy en realidad una estúpida, digo que no quiero involucrarme más contigo, ¡pero en mi corazón sigo esperando! Soy muy estúpida, sé que Camila está embarazada...
Elena se engañaba a sí misma, pensando que mientras Silvio no lo mencionara, po