Los pequeños niños observaban el arma en la mano del hombre, mientras que un Harry completamente pálido los cubría con su cuerpo y una niña de los tres niños presentes.
Tapaba su boca con sus manos temblorosas, en lo que observaba al hombre con el arma, observándolos directamente, todo con una mirada llena de maldad.
No había dudad, a ellos no les iría muy bien, más cuando Harry no estaba del todo bien, y el hombre estaba armado, sin contar con el hecho de que este parecía una bestia a punto de