El lugar estaba completamente pacífico, mientras que Neo Campbell, se encontraba sentado en aquella oficina observando hacia la ventana en busca de un poco de paz, aquella mujer había llegado a volverlo loco de la nada, había llamado y enviado a Harry por ella, pero se había negado incluso a ir a la joyería.
Qué mujer más testaruda y frustrante, pero curiosamente entre más lo rechazaba, más se empecinaba en tenerla, era como aquello de querer tener lo que tenía, por lo menos eso escucho decir a