Capítulo 15; No voy a enamorarme de ti.
—Asi que un gimnasio personal...
—No estés tan celosa, puedes usarlo a tu gusto.
—Gracias. Te gusta mantenerte en forma por lo que veo.
—Es necesario, me da agilidad y me provee un buen cuerpo para que lo disfrutes— Amaia rodó los ojos.
—Eres un engreído insufrible — Nikolay sonrió y la tomó de la muñeca, tirando de ella para acercarla a su cuerpo. Amaia chocó con aquella pared de músculo una vez más sintiéndose pequeña ante él, elevó el rostro y lo miró con sus ojos tan azules... Ni