Capítulo 14; Un esposo sexy y peligroso.
Amaia despertó a causa del llamado a la puerta de su habitación, se giró hacia la cama viendo que Nikolay no estaba y se encontraba completamente sola.
—¿Quién es?— preguntó ante el insistente toqueteo, sintiendo que necesitaba al menos media vida mas de sueño.
—Soy Katerina, señora.
—¡Rayos!— gruñó por lo bajo, advirtiendo de ante mano lo que sucedería— ¡Adelante, Katerina!
—Buenos días, señora. — dijo en cuando entró a la habitación.
—Es muy temprano, Katerina. Por Dios, déjame