Pasó junto a Noelia que estaba a solo unos metros del despacho de su esposo.
—Espera, Robert.—miró las cosas que él tenía en sus manos cuando Robert se detuvo. Tuvo que acercarse a él, porque Robert no retrocedió hasta donde estaba ella.—¿Cuánto tiempo tenemos sin verte?—su voz dulce mostraba toda su falsedad, además del tono tan bajo que mantenía para no ser escuchada por su esposo. Noelia era de una buena familia y conoció a Cedric mientras este impartía unas clases en la universidad, gracias