—¿Nunca has ido a su tumba?—a Simon le gustaba viajar en su cómodo coche, se sentía feliz cada vez que salía en él, casi podría dormirse cada vez que se sentaba en sus cómodos asientos.
Había sido un regalo de su tío, porque él tenía que moverse mucho de un lado a otro, le gustaba la comodidad o se estresaba, solía estresa de manera horrible.
—No, nunca he ido.
—Sofía me dijo que no lo conociste, Robert.
—No llegué al nacimiento de Ethan. No tenía pensado hacerlo.
—¿Y qué hacías?
—Estaba con…mi