—Debe tratarse de un error.—aseguró Alice, luego de haber intentado separar a Robert y Jared de aquella pelea, ambos arrojados en el piso, con sus cuerpos sudados y agitados. Por suerte ninguno de los dos se había herido y no pasó más más allá de forcejeos y cada uno evitando el puño del otro. Alice no estaba muy convencida, pero no quería ponerse de parte de Jared, pese a que la expresión de Robert ya decía mucho.—No puedes irte sobre Robert sin saber lo que pasa, Jared. ¿Qué maneras son esas