Aquella cercanía que sabía que no me pertenecía.
—¡Lenora!
Escuché la voz de Valen detrás de mí.
Después todo ocurrió demasiado rápido.
Un brazo se cerró alrededor de mi cintura con firmeza y sentí un tirón que casi me arrancó el alma del cuerpo. Durante un segundo quedé suspendida entre ambos caballos antes de terminar contra algo sólido y cálido.
Contra él.
Cuando fui capaz de entender qué estaba pasando descubrí que estaba sentada frente a Valen, atrapada entre sus brazos sobre su caballo mientras este reducía la velocidad hasta detenerse