CAPÍTULO 53
POV LENORA
La camioneta se movía de un lado a otro debido al camino terroso e irregular, pero ni siquiera los constantes saltos conseguían opacar la belleza de Sidren. Los altos pinos se alzaban sobre nosotros, extendiéndose por las montañas como una inmensa muralla verde, mientras la neblina cubría algunas zonas del bosque y le otorgaba un aire misterioso que hacía imposible apartar la mirada.
Era como adentrarse en uno de esos bosques de los cuentos de hadas que parecían esconder