POV Sofía
Llevaba tres horas encerrada en la biblioteca de la mansión, rodeada de carpetas, con una taza de café frente a mí, trabajaba en la computadora, Alejandro y yo habíamos decidido no pisar los edificios de nuestras empresas hasta saber exactamente qué iban a hacer Laura y Ernesto.
Sabíamos que estaban acorralados, pero un animal con miedo y sin opciones es el más peligroso de todos, así que, por precaución, convertimos la casa en nuestro cuartel general.
Alejandro trabajaba desde el d