POV Sofía
No podía seguir dando vueltas al mismo pensamiento, cada vez que veía a Lucía con los ojos hinchados o con esa carita de confusión que ponía cuando Ricky le gritaba, algo dentro de mí se rompía.
Amaba a Alejandro, eso era innegable, lo había amado desde que me salvó de aquel hombre, lo había amado cuando creí que lo perdía en esa maldita cama de hospital. Pero el amor no es una excusa para que mi hija de cuatro años tenga que soportar insultos y empujones de un niño que cree que el mu