POV Alejandro
Tener a Sofía entre mis brazos de nuevo, fue tal y como lo había soñado, su cuerpo es tal como lo recuerdo, podría dibujar cada curva, cada valle, aún con los ojos cerrados, y el sabor de sus labios, no ha cambiado.
Lo hicimos en la regadera, luego en la cama, hasta quedar exhaustos, nos quedamos dormidos, denusdos, entrelazados,
Dormíamos profundamente cuando la puerta se abrió de repente, nos cubrimos inmediatamente, al voltear, ahí estaba Pilar mirándonos,
—¡Demonios! Pilar, ¿