Mundo ficciónIniciar sesión¿Cómo había podido dudar de ella? Me sentía miserable. Salí de mi edificio y busqué el ramo de flores más grande y hermoso, del tamaño de mi culpa. Tenía que ir a pedirle perdón e intentar sanar nuestra relación.
Cuando atravesé las puertas del comedor de la fundación, no tuve el valor de acercarme. Layla estaba sentada al lad







