Mundo ficciónIniciar sesiónMe mordí los labios y agaché el rostro. Me sentía avergonzada y ridícula. Recordé por qué decidí guardar silencio con este tema.
―Layla… ―Viktor parecía confundido y triste. Se acercó con temor como si creyera que en cualquier momento saldría corriendo.
―No, no hables, no digas nada&hellip







